Nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Rosario: “Es una causa de todos”

Nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Rosario: “Es una causa de todos”

Por Indymedia Rosario 16/7/2010

rosario@indymedia.org

El próximo 21 de julio, tras varias suspensiones, finalmente se iniciará en Rosario el juicio oral y público por la denominada causa “Díaz Bessone”, ex Feced. Aunque es sólo una parte de ella la que llegó a esta instancia, será un juicio largo: 91 víctimas, más de 170 testigos y 6 acusados en el banquillo. En esta entrevista, Laura Ferrer Varela y Héctor Medina hablan sobre la causa, hacen memoria, relatan sus testimonios y convocan a participar de lo que llamaron “una causa de todos”.

Multitud por el Sí Quiero
Ayer, Centro Clandestino de Detención. Hoy, Centro Popular de la Memoria.

Ambos serán testigos, al menos en esta etapa. Laura Ferrer Varela era militante de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), ligada a Montoneros. Héctor “Chinche” Medina militaba en la Juventud Guevarista, que nucleaba a los jóvenes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Ambos fueron detenidos previamente o durante la última dictadura militar y pueden dar testimonio de algunas de las 91 víctimas por las que están acusados seis represores, que serán juzgados desde el próximo miércoles.

La causa llevaba el nombre de Agustín Feced, Comandante Mayor de Gendarmería (R) y luego Jefe de Policía de Rosario en la larga noche del terrorismo de estado. Con los años que la justicia dejó pasar, el principal responsable de todas las desapariciones locales logró morir impune.

Todos los delitos que se juzgarán durante este juicio fueron cometidos en el centro clandestino de detención (CCD) que funcionó en el Servicio de Informaciones (SI) de la ex Jefatura de Policía de Rosario (San Lorenzo y Dorrego), que fue el CDD más grande de la provincia de Santa Fe.

Por eso, la causa ahora lleva el nombre de otra cabeza visible, quien fuera el Comandante del II Cuerpo de Ejército, con jurisdicción en las provincias de Santa Fé, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa entre 1975 y 1976: el General Ramón Genaro Díaz Bessone.

Ahora, entonces, el expediente está caratulado como: “Díaz Bessone, Ramón Genaro; Lofiego, José Rubén; Marcote, Mario Alberto; Vergara, Ramón Rito; Scortechini, Carlos Antonio y Chomicki, Ricardo Miguel s/ Homicidio, violación y torturas” y lleva el número 120/08.

Laura Ferrer explicó quiénes son los otros acusados: Ramón Vergara, conocido como “Sargento” o “El pelado”, mientras yo estuve, por lo menos, era uno de los miembros de la guardia del Servicio de Informaciones (SI), cosa que no significa que no participara”, señaló. “Todos participaban de todo, yo creo que una de las firmezas que tiene la gente del SI para no hablar es que todos están dentro de lo mismo, no hay nadie que esté exento de haber participado y que no sea cómplice de todos los asesinatos, torturas y desapariciones”, aseguró.

El otro es Scortechini, a quien Ferrer señala como “Archie”. “Era miembro de la patota y está acusado de torturas y desapariciones”.

Guillermo Lovagnini
Lofiego, “el jefe de la tortura” (Fuente)

Lofiego, o “El Ciego”, era el jefe de la tortura. Laura cuenta que “era estudiante en la Facultad de Medicina. Está acusado de desapariciones, muertes, torturas de la mayoría de los compañeros. Él decidía si seguir o no seguir con la tortura y era el encargado de esto en el SI”.

A Marcelo Marcote, le decían “el Cura”. “En particular, cuando yo estuve, le decían ‘el sátiro de la bufanda blanca’, porque según cuentan las compañeras era el que las violaba. Era uno de los que violaban y estaba caracterizado por esto”, relata la testigo.

Hay en esta etapa de la causa, dos acusados más, dos casos difíciles. Ellos son Nilda Folch o “La Polaca” o “Victoria” o “Mireya”, y Chomicki o “El Cady”. Pero a Folch no se la juzgará porque está prófuga.

Ellos eran compañeros, eran pareja, y aparte habían sido militantes de la UES, de Montoneros, y cuando son detenidos pasan a ser parte del SI y pasan a cometer actos tan atroces como cualquiera de los otros que estaban dentro de la patota”, sostuvo Ferrer.

“Una de las cosas que les reclamamos es que si ellos hubieran dicho todo lo que saben, porque ellos estaban sin tabique, ellos conocían a la gente, ellos saben qué pasó con todos nuestros compañeros, podría pensarse distinto, que son víctimas. Pero al no dar cuenta de todo eso, no se los puede considerar víctimas, son tan culpables como los otros”, enfatiza.

“Hay en otros lados compañeros que han participado, compañeros que han delatado, hay compañeros que sobrevivieron en distintos lugares y de distintas formas, pero esos compañeros después brindaron testimonios que ayudaron a condenar y a encontrar la verdad. Estas personas no dijeron nada, no delatan, no dicen, asegura.

Vale la pena aclarar que el equipo jurídico de H.I.J.O.S. Rosario no acusó a Chomicky por los delitos que se le imputaron.

Justamente por el caso de Folch, Medina informa que acá hay más prófugos que para juzgar. Y Ferrer aclara: “Hay más inculpados, hay más gente que ha sido nombrada pero que no va a ser juzgada en este momento porque no está detenida o porque todavía no fueron acabadas las acusaciones a cada uno. El juzgado tiene los nombres y se sabe dónde están muchos de ellos, y no han sido llamados”.

En cuanto a las querellas, irán divididas: una parte es representada por H.I.J.O.S. Rosario, con los abogados Ana Claudia Oberlin, Nadia Schujman, Lucas Ciarniello Ibáñez y Álvaro Baella.

Otra parte eligió como patrocinantes a las abogadas de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH) y de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Gabriela Durruty, Daniela Asinari, Jesica Pellegrini y Leticia Faccendini.

Un tercer grupo conformado por las víctimas que no se constituyeron en querellantes es representado por la misma Durruty. Y finalmente, también es parte de la querella la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Un poco de historia

Guillermo Lovagnini
Díaz Bessone, ayer (Fuente)

Cuenta Héctor Medina que muchos de los casos que hoy se unieron en esta causa, se iniciaron “cuando parecía muy lejos el tema de los juicios, con las Causas por la Verdad, en el año 2000”.

Medina reconoció la labor de la abogada Matilde Bruera en aquellos inicios. “Recuerdo que la primera que inicia Matilde es la de Daniel Gorosito. Después se fueron abriendo otras causas y, con la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, estas causas por la verdad se convirtieron en causas por el castigo”.

Aquellos Juicios por la Verdad resultaron de mucha utilidad ahora. “Por ejemplo en la causa Gorosito, se están usando las mismas declaraciones que en la causa por la verdad del 2000, donde hay una cantidad de testigos que volverán a declarar en esta etapa”, explica Medina.

“La cantidad de testigos y querellantes que hemos venido declarando en todas estas causas a lo largo de este tiempo, aproximadamente calculamos que eran 500 o 500 y pico de compañeros. En esta parte que se elevó ahora va a haber alrededor de 176 personas que vamos a declarar”, explica Ferrer.

“Paquetes” de juicios

Sobre el desdoblamiento de la causa y la elevación a juicio oral de una parte de la misma, Ferrer asegura que se van a seguir haciendo juicios orales a medida que se vayan elevando estas causas. Hay muchos querellantes y muchos acusados que van a ser juzgados, y estos mismos van a ser re juzgados en otro momento. Lo que pasa que se arma de a ‘paquetes’, como estamos viendo que pasa en distintos lugares del país”.

Guillermo Lovagnini
Díaz Bessone, en los últimos tiempos. (Fuente)

En la otra parte de esta causa, Medina será querellante por el caso de su hermano, Oscar, quien se encuentra desaparecido. Su querella es bastante particular porque señala a un miembro de la Iglesia: Eugenio Zitelli. “Él intervino cuando detienen a mi hermano y después cuando lo secuestran y queremos que venga y hable porque yo creo que realmente Zitelli sabe a dónde se lo llevaron. Queremos que rinda cuentas y eso es profundamente personal: yo quiero verlo a Zitelli declarando, queremos que diga lo que sabe”, reclama.

“También hay muchos imputados, a muchos que hemos inculpado por lo que han hecho durante la dictadura y que no han sido capturados. Algunos tienen orden de captura y están prófugos, y a otros todavía no se les ha dictado la orden de captura. Hay muchos acusados: personal civil, policías, militares, curas, que no han sido imputados de nada, que ni siquiera se los ha llamado a una indagatoria”, denuncia Ferrer.

Ella señala, entonces, sus críticas a la Justicia. “Todo esto hace que, tanto los testigos como las víctimas que han sobrevivido, se vean nuevamente sometidos a la reiteración del relato de los hechos vividos durante la dictadura militar”, dice.

Por su parte, Medina sostiene que “esto tiene un claro objetivo: dilatar en el tiempo cada vez más, hacerlos cada vez más largos. Los represores se van poniendo viejos, muchos se van muriendo sin condena y a los otros porque están viejos les dan arresto domiciliario. Entonces realmente creo que el accionar de la Justicia es justamente para impedir que haya justicia, aseguró.

Y lo contrapuso con la visión que tienen desde el lado de los acusadores. “Para los que tenemos familiares desaparecidos, nuestra mayor aspiración es saber qué pasó con nuestros seres queridos. Que estos tipos se queden en silencio nos genera mucha impotencia, porque en realidad creo que todos soñamos con que en algún momento alguno se quiebre y termine diciendo dónde están”.

“Los desaparecidos son de nuestro pueblo”

El próximo miércoles, 21 de julio, empieza la causa y Laura dice que esperan “una gran convocatoria”.

Tenemos que acompañar entre toda la población tanto a los que estén declarando como a todos aquellos que van a estar apoyando que son familiares o amigos de quienes han muerto o desaparecido”, asegura.

Lo mismo agrega Medina, quien sostiene que, para él, “cada causa es la causa de todos. Yo siento que en cada compañero desaparecido, en cada compañero muerto está mi hermano. Yo siento que en realidad todos son nuestros compañeros, todos son nuestros familiares, independientemente de dónde militaran o qué ideología tuvieran”.

La justificación, casi innecesaria, es clara. Según él “los desaparecidos son de nuestro pueblo, porque luchaban justamente por cambiar una situación de injusticia de todo el pueblo”.


“Yo doy fe de compañeros que estuvieron ahí y que fueron sometidos a vejaciones”
El testimonio de Laura Ferrer Varela

Guillermo Lovagnini
Laura Ferrer Varela

A mi me detienen el 11 de Agosto de 1977. Cuando llego al SI hay mucha gente. Entre ellos, por ejemplo, al día siguiente traen desde La Calamita a Don Goyo Larrosa y Nelly Ballestrini de Larrosa, dos personas mayores, de 62 años, que habían sido detenidas junto con la madre de una nena que tenía 3 años y medio, Patricia, también a la nena la detienen. La madre es una compañera que se suicida, se toma la pastilla y a ellos los traen al SI. Ellos son personas que estuvieron desaparecidas, tienen la hija que fue muerta en el supuesto copamiento de Ibarlucea en diciembre del ’76, y tienen el hijo desaparecido. Estuvieron presos durante dos años y estuvieron en el SI. Ese es uno de los casos por los que tengo que dar testimonio. Después hay compañeros, con los que vamos a dar testimonio también, que fueron detenidos después que yo, que yo los veo y estoy con ellos, entonces yo doy fe de que ellos estuvieron ahí y que fueron sometidos a vejaciones en ese lugar. En la parte de la causa que no se elevó todavía, hay otros compañeros que están desaparecidos y que “el Sargento” Vergara, un día nos llama y nos dice “a estos los matamos mañana” y después viene a la noche y nos dice “ya cumplimos nuestra misión”. Como esa causa no se elevó, volveré a declarar cuando sea. Yo estuve detenida dos años y un mes. En el SI estuve desde el 11 de agosto hasta principios de noviembre del ’77, después estuve en la Alcaidía, después en Devoto, luego volví a la Alcaidía y después al SI, donde estuve entre agosto y septiembre del ’79. Cuando vino justo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) yo estaba en el SI.

“A Daniel lo mató Feced junto con el resto de la patota”
El testimonio de Héctor “Chinche” Medina

Guillermo Lovagnini
Héctor “Chinche” Medina

A mí me detienen en octubre del ’75, hacía un mes que había cumplido 17 años, por lo que primero me llevan a la Jefatura me interrogan ahí, no donde está el SI sino del otro lado, en el subsuelo.
Nos detuvo gente de civil, con autos particulares, todos los que nos detienen, junto a Roberto Pérez, es gente de civil. Nosotros pensamos que nos iban a matar porque nos sacaron en Falcon particulares, Renault 12, tirados en el piso. En un momento que nos cruzamos, él me pregunta si estoy bien y le digo que sí, que tratemos de aguantar hasta que nos maten, tratemos de ganar tiempo porque seguramente nos van a ejecutar. Es que compañeros nuestros que venían siendo detenidos, secuestrados o que estaban haciendo pintadas, los ejecutaban, entonces nosotros ya teníamos la firme convicción de que nos iban a matar.
Después creo que jugaron algunos elementos a favor que hicieron que nos reconocieran. A mí me llevan a Policía de Menores y me ponen aislado. Yo puedo sacar una carta porque viene a traerme la comida un preso y yo le pido que me de birome y un papel y pude escribir una carta que se la dieron a un compañero que también estaba preso y él se la hizo llegar a mi familia. Vinieron a Policía de Menores y entonces me sacan de ahí porque ya sabían que estaba ahí y me llevan a la Federal y a partir de ahí nos reconocen como que estábamos detenidos.
Después nos juntan en la Federal y nos llevan al Tribunal Federal a declarar, como el allanamiento lo habían hecho en la casa de Roberto nos toman declaración y ese mismo día el juez me notifica la libertad. Pero atrás de eso, quedo a disposición del Poder Ejecutivo.
Después, como se venía el golpe de estado, con otros compañeros que fueron cayendo nos trasladan a la cárcel de Rosario. Ahí, en febrero del ’76 por primera vez aparece Daniel Gorosito, que venía de estar secuestrado, realmente en muy malas condiciones, no podía caminar, no podía tenerse en pie, lo llevábamos nosotros para levantarlo o sacarlo de la celda. Estaba quemado, destruido, sin alimento, lo habían sometido a una tortura salvaje, le habían puesto clavos en las piernas y en las rodillas y le habían metido corriente, con lo cual le habían destruido prácticamente las articulaciones. Pero creo que tenía mucha fuerza de voluntad y se recuperó.
En junio lo sacan con Cacho De María, un compañero que estaba detenido, para el SI. Feced vino personalmente días antes a decirle que lo iba a matar. Después vuelve nuevamente a la cárcel de Rosario, después de una semana, nuevamente torturado, y de ahí lo trasladan para la cárcel de Coronda. Lo tienen ahí y lo sacan nuevamente y lo traen a Rosario donde otra vez lo torturan y vuelve a la cárcel de Rosario.

Guillermo Lovagnini
Daniel Gorosito. Era Teniente del ERP (Fuente)

El 9 de septiembre nos trasladan a todos los presos políticos que estábamos en la cárcel de Rosario y me toca ir sentado al lado de él en un colectivo. Fue un operativo en que cortaron toda la autopista y nos trasladan a 176 compañeros que estábamos en Rosario, con helicópteros y un operativo impresionante, y nos llevan a la cárcel de Coronda. También los que dirigían el penal de Rosario se trasladan a dirigir el penal de Coronda, el Comandante Cirone y Kushidonchi. (*)
Como íbamos en el asiento y nos iban metiendo en la celda de a dos, terminé quedando en la celda con Daniel Gorosito. Estuve hasta el 12 de octubre del ’76 aproximadamente con él, cuando nos separan.
El 18 de octubre a la noche abren las celdas. Habíamos hablado mucho con Daniel de que lo iban a sacar y lo iban a matar, él siempre me decía “vos vas a salir, yo no”. Me decía “el día que vos salgas decile a mi mujer, a mi hija y a mi madre que mi último recuerdo va a ser para ellas”. Esa relación que habíamos establecido, porque para mí Daniel era un hombre, tenía 23 años, yo le tenía un profundo respeto porque para mí era un gigante, me llevó a reaccionar cuando esa madrugada sentí el ruido de la barra de la celda, que era la de enfrente.
Era una noche de tormenta y reaccioné y empecé a gritar “lo sacan a Daniel”. Creo que perdí la calma, empecé a gritar a Gendarmería que iban a responder con la vida, a la guardia, y eso creo que embaló al resto de los compañeros que empezaron a gritar y a pedir por la vida de Daniel. Esa noche logramos impedir que lo saquen, nos pidieron que nos calmemos, que lo iban a dejar. Lo dejan en una celda de al lado pero 48 horas después lo sacan para el SI.
A mí siempre me quedó la angustia de saber qué había pasado con Daniel. Cuando llega el primer grupo que venía del SI, a los que reconocen como presos y los pasan a la cárcel de Coronda con nosotros, lo primero que hice con todos fue preguntarles si habían visto a Daniel Gorosito. Uno de los compañeros me contó que sí, que había estado y que el día antes que lo maten repartió toda la ropa entre los compañeros porque sabía que lo iban a ejecutar. Lo que me contaron los compañeros es que lo mató Feced junto con el resto de la patota. Después en los diarios salió que se había fugado y después, posteriormente, publican que murió en un enfrentamiento.
Yo estuve detenido cuatro años y casi 10 meses y militaba en la Juventud Guevarista, la juventud del PRT. Por esa razón me detienen porque estaba justamente en la casa de un compañero porque los dos militábamos en el frente barrial, él militaba en la vecinal de su barrio y yo en la vecinal Nuestra Señora de Itatí, de Villa Gobernador Gálvez. Estuve en la Policía de Menores, casi ocho meses en la cárcel de Rosario, 3 años en Coronda y un año y un mes en la cárcel de Caseros, en Capital Federal.

(*) Cirone (Octavio) y Kushidonchi (Adolfo), ambos gendarmes y directores de la cárcel de Coronda, el primero en 1977 y el segundo en el ‘78. Los dos estuvieron primero en la cárcel de Encausados de Rosario y después fueron para allá).

El mapa de la Causa Díaz Bessone (*)
Las Audiencias La primera audiencia será el miércoles 21 de julio, a las 9.30 hs en los Tribunales Federales de Bv. Oroño 940. Se realizarán todos los lunes y martes, y miércoles por medio, desde las 9.30 hs.
Víctimas 91
Los Acusados DIAZ BESSONE, Ramón Genaro
LO FIEGO José Rubén
MARCOTE Mario Alfredo
VERGARA Ramón Rito
SCORTECHINI José Carlos Antonio
CHOMICKY Ricardo Miguel
Las Querellas 1- Representados legalmente por los abogados Ana Claudia Oberlin, Nadia Schujman, Lucas Ciarniello Ibáñez y Álvaro Baella (miembros del equipo jurídico de H.I.J.OS.).
2- Representados legalmente por las abogadas Gabriela Durruty, Daniela Asinari, Jesica Pellegrini y Leticia Faccendini (miembros del equipo jurídico de la LADH y de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas).
3- Gabriela Durruty, que representa a las víctimas que no se constituyeron como querellantes.
4- La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Representada legalmente por los abogados Ana Claudia Oberlin, Álvaro Baella Lucas Ciarniello Ibañez y Gonzalo Armas.
La Defensa Gonzalo Miño. Abogado particular.
Gritzko Gadea Dorronsoro. Abogado defensor público oficial
Germán Luis Artola. Abogado Secretario Letrado de la Defensoría General de la Nación.
Héctor Silvio Galarza Azzon. Abogado defensor público oficial de la ciudad de San Nicolás
El Tribunal Tribunal Oral Federal en lo Criminal (TOF) Nº 2 de la ciudad de Rosario:
1. Dr. Otmar PAULUCCI.
2. Dra. Beatriz CABALLERO de BARABANI.
3. Dr. Jorge L. F. VENEGAS ECHAGÜE.
Secretaria: Dra. Silvina ANDALAZ.
Juez Sustituto: Dr. José María ESCOBAR CELLO.
La Unidad Fiscal Intervendrán como fiscales el Dr. Gonzalo Stara, la Dra. Mabel Colalongo y el Dr. Mario Gambacorta .
(*) Fuente principal: http://causafeced.blogspot.com

Convocatoria y actividades por el inicio del juicio
Para el día del inicio de este nuevo juicio por crímenes de lesa humanidad en Rosario, el Espacio Juicio y Castigo, que nuclea a víctimas, testigos y querellantes de las causas, a organismos de derechos humanos y organizaciones políticas, sociales culturales y sindicales de la ciudad, organizó un acto frente al Tribunal y una Caravana por la Memoria.

Desde las 9 de la mañana se desarrollará un acto con radio abierta frente a los Tribunales Federales de Oroño 940.

Desde allí, a las 12 horas partirá la Caravana de la Memoria. Los organizadores están convocando a participar en bicicleta, patines o cualquier medio de locomoción para conformar lo que denominaron “Los bicivoladores de la justicia”.

Esa caravana recorrerá algunos puntos de la ciudad en donde fueron secuestrados combatientes revolucionarios durante la última dictadura militar.

Luego retornarán a calle Oroño para cerrar la jornada con un acto a las 17 horas.

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