UNA NUEVA MANCHA DE LA JUSTICIA DE LOS CAPITALISTAS

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El jueves 9 de junio se conoció un fallo de la Sala III de la Cámara de Casación Penal encabezada por los jueces Eduardo Riggi y Liliana Catucci en el que se anuló la sentencia dictada en 2013 por el Tribunal Oral Federal de Catamarca y confirmada por la Cámara Federal de Tucumán, en la que se condenaba a prisión perpetua a los responsables de la conocida “Masacre de la Capilla del Rosario”.
El 12 de agosto de 1974, 14 compañeros de nuestro PRT-ERP fueron fusilados luego de entregarse con las manos en alto y sin posibilidades de defensa en el paraje conocido como Capilla del Rosario. Dos días antes, mientras realizaban los preparativos para tomar el Regimiento 17 de Infantería Aerotransporta, los 47 militantes que integraban la Compañía de Monte Ramón Rosa Giménez del ERP habían sido detectados y reprimidos por la policía de Catamarca. En este enfrentamiento murieron dos combatientes y, como consecuencia del mismo, el grupo se dividió en tres, el más numeroso regresó a su base de Tucumán, otro fue detenido en la ciudad y el tercero integrado por los 14 fue rodeado, se produjo un breve enfrentamiento y, al quedarse sin posibilidades de defensa, se rindieron situación en la que fueron masacrados, ya que ni siquiera se trató de un fusilamiento ilegal.
El fallo de la Sala III niega que los militantes hayan sido “fusilados”, como se estableció en el juicio, desconociendo una verdad histórica irrefutable, así como también el testimonio que los compañeros brindaron en el juicio.
La importancia de la sentencia residía en el reconocimiento por parte de la justicia que la política de exterminio y represión sistemática al pueblo y sus organizaciones revolucionarias no comenzó en 1976 con el Golpe cívico-militar contrarrevolucionario, sino que se había empezado a implementar en pleno gobierno peronista, tanto a través del ejercito, la policía y la legislación represiva, como a través de la formación de organizaciones para-policiales (Triple A, Concertación Nacional Universitaria, Juventud Sindical Peronista, Comando Libertadores de América).
La “Masacre de Capilla del Rosario” fue una muestra cabal del nivel de ensañamiento de clases dominantes de nuestro país con los revolucionarios, los trabajadores y el pueblo. Dos años después de la “Masacre de Trelew”, en la que la dictadura de Lanusse había fusilado a sangre fría a 19 compañeros y compañeras, el ejército volvía a derramar sangre de combatientes revolucionarios, ahora bajo un gobierno “democrático”. ¿Cuál era el motivo? De Trelew a Catamarca el pueblo había ascendido un camino de luchas y avanzaba decididamente hacia la revolución socialista. El PRT-ERP jugó en ese proceso un papel central, transformándose en una de las organizaciones revolucionarias más importante de la época, que se atrevía a denunciar la política anti pueblo y el papel contrarrevolucionario que venía cumpliendo el gobierno peronista, algo que le valió el calificativo de principal enemigo de los capitalistas.
Entre los compañeros fusilados se encontraba Antonio Enrique del Carmen Fernández, “El Negrito”, obrero azucarero y miembro del Buró Político del PRT, uno de los más destacados revolucionarios que parió nuestro pueblo. De origen humilde, se había visto obligado a dejar la escuela en segundo grado. Según sus compañeros, luego de la incorporación al Partido, había aprendido a leer por su propia cuenta con los textos Marx y Lenin, “ayudándose pacientemente con un diccionario”. De carácter decidido y valiente estuvo en la primera fila de diversas responsabilidades en el frente sindical, político y militar. La acción cobarde de las fuerzas fusiladoras arrancaban un gran dirigente al PRT y a su pueblo.
Somos conscientes que en el marco de un gobierno “atendido por sus propios dueños”, con CEOs de las grandes empresas al frente de los ministerios se reinicia la revancha clasista, y recobrará protagonismo la “teoría de los dos demonios”. Porque sabemos que las grandes empresas fueron las principales responsables de la Dictadura Contrarrevolucionaria, entre ellas las contratistas del grupo Macri fueron beneficiadas con medidas como la estatización de sus deudas privadas.
Sabemos que la justicia para los luchadores populares sigue dependiendo de nuestra propia fuerza. Que nada se puede esperar de jueces como Eduardo Riggi que fue promovido por la Dictadura a Juez Nacional de Primera Instancia en lo Penal Económico Nº 4 de la Capital Federal en 1978, y nombrado por Menem como de Juez de Cámara de Casación Penal.
Nuestro pueblo ya ha gritado millones de veces que no quiere ningún genocida suelto, que no perdonamos y no nos reconciliamos. Nuestro pueblo ya ha escrito que la sangre derramada no será negociada. Ningún juez podrá dictar sentencia contra esa verdad.
Las y los guevaristas sabemos que nuestros/as compañeros/as luchaban por el Socialismo, y que la Justicia la encontraremos en el camino y la continuación de esa lucha.
¡La sangre derramada no será negociada!
¡Gloria a los fusilados en Capilla del Rosario!
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FRENTE POR LA UNIDAD GUEVARISTA
Movimiento de Izquierda Revolucionaria-Patagonia
CPS 29 de Mayo
Propuesta Tatu
Juventud Guevarista

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