PRONUNCIAMIENTO ANTE LAS ELECCIONES GENERALES DE LA PROVINCIA DE SANTA FE

Nosotros recuperamos la experiencia del Guevarismo como corriente política revolucionaria y socialista, cuya principal y más clara experiencia fue la del PRT-ERP, fuerza exterminada por la Dictadura Militar, perseguida y difamada. Pero desde la rebelión del 2001 venimos recuperando la historia y comprendiendo por qué las clases dominantes de nuestro país, con el respaldo del imperialismo, se empeñaron en hacer desaparecer al guevarismo: esta corriente ideológica y política había penetrado profundamente en la conciencia de la clase obrera y el pueblo, encarnando como ninguna otra vez sus anhelos de liberación social y desarrollo. Comprendemos, también, que la etapa que vivimos desde el 2001 es la de recuperar nuestras mejores experiencias como clase trabajadora y pueblo en general. Y en ese sentido entendemos que la clave esta en recuperar la conciencia del pueblo para luchar por el poder político y conquistar nuestro futuro

 Por eso, desde 2004 venimos planteando la importancia y centralidad de la disputa en el terreno electoral por parte de las organizaciones populares y de izquierda. En ese camino, en nuestra provincia desde el 2009, impulsamos la construcción de una organización política, la Unión del Pueblo (UP), que nos permita llegar a la conciencia de nuestro pueblo planteando una alternativa en el sistema democrático existente.

 La coyuntura actual. Plano Nacional.

Desde hace años planteamos que las opciones que se oponen de manera dogmática al kirchnerismo (Fracción del PJ), y a todo lo que haga, no es la mejor manera de plantearse como alternativa real para las masas del pueblo. Siempre sostuvimos que debíamos debatir con sólidos fundamentos y argumentos de cara al pueblo, siendo fundamental generar canales de participación para que el pueblo comience a movilizarse, involucrándose y ampliando su fuerza para incidir en la realidad; y de este modo superar la “movilización pasiva” que instrumenta el kirchnerismo como base para edificar el consenso ­de su propuesta de “capitalismo serio”.

 Durante mucho tiempo varios grupos y/o intelectuales quisieron ver en el Gobierno nacional un gobierno de tipo popular, bajo la siempre ilusoria esperanza de una Burguesía Progresista que desarrollará nuestro país de manera independiente y en oposición al Capital Transnacional que dirige la economía mundial. Con el fin de apaciguar las fuerzas populares desatadas desde el 2001, se desplegó una lógica de mayor inversión del Estado a modo de subsidiar lo que el capitalismo “serio” (Dependiente) no desarrolla. La claudicación del empresariado nacional y su asociación y negocios comunes con el gran capital demostraron una vez mas que esta utopia de desarrollo nacional a través de la burguesía no tenia chances de ser una verdadera opción para el conjunto del pueblo trabajador.

El Kirchnerismo supo leer la nueva etapa abierta con la rebelión y retomó un lenguaje más político y menos gerencial (tal cual nos tenía acostumbrados el neoliberalismo). La década kirchnerista constituyó social, política y económicamente lo máximo que puede dar el capitalismo en Argentina, recogiendo parcialmente muchas peleas históricas de nuestro pueblo en estos 30 años de democracia: la derogación de leyes de impunidad, subsidio universal a los sectores más excluidos (que no es lo mismo que una necesaria Asignación Universal por hijo/a), moderada política por la integración sudamericana, eliminación de las AFJP’s, nuevos Derechos Civiles, estatización (parcial) de YPF, supuesta “re-estatización” de los Ferrocarriles. Siempre con sus contrapartes: ley “Antiterrorista”, Ley de HidroCarburos, Fomento de la Mega Minería Contaminante y de Saqueo, Mayor Extranjerización de la Economía, aumento de la Desigualdad Social (“Inclusión” con Desigualdad Social), profundización del modelo sojero, bajos salarios y trabajo precarizado… y podríamos seguir.

 Luego del intento fallido de la ley de retenciones a las exportaciones de soja en el 2008, tuvo que empezar a desandar, desde entonces, su intento de Capitalismo “Nacional” y hoy día nos encontramos con las perspectivas de moderamiento en las medidas progresivas, profundización en el disciplinamiento de la Clase Trabajadora, de Re-Endeudamiento, y mayor apertura a las inversiones Extranjeras neo-colonialistas.

En Santa Fe

En nuestra provincia el “progresismo” del Partido Socialista y sus aliados Radicales quedó desdibujado ante las políticas nacionales. En ese sentido el Presidenciable Binner fue perdiendo protagonismo y para el Gran Empresariado dejó de ser una opción alternativa. Lo hicieron desaparecer de las noticias y de a poco también de las encuestas. Las dificultades del Gobierno en Santa Fe también desgastaron su propuesta, los problemas de la “Seguridad” y el Narcotráfico (la Narco Policía) han puesto en jaque su continuidad. El golpe de gracia fue el acuerdo de la UCR con el PRO que termino de dinamitar el Frente Amplio Progresista (FAP) quedando relegado a un lugar marginal para la gran política Capitalista Nacional.

 ¿El “mal menor”?

El candidato a gobernador derechista del PRO, Miguel Del Sel, despierta, en primer lugar, una catarata de críticas ante su mentalidad racista y sexista, combinada con reaccionarios prejuicios sociales contra los trabajadores. Pero, incluso con una millonaria maquinaria de publicidad, se puede dar el lujo de mostrarse como un empresario amigable y “fiestero”, que es capaz de “invitarte a comer un asado con prostitutas”, como se vio en un comercial de campaña. Puede aglutinar muchas críticas, pero al mismo tiempo cosecha años de siembra de valores consumistas y machistas en la conciencia del pueblo, que el sistema necesita para su reproducción. Este candidato fue el más votado en las PASO, superando a Miguel Lifschitz, del oficialista Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) y candidato del actual Gobernador Bonfatti.

Es común escuchar que a quienes alarma la figura de Del Sel, plantean que hay que votar por el “mal menor”, es decir, Lifschitz, que sería quien tendría chances de evitar el triunfo del PRO. Sin embargo, los fundamentos del “mal menor” no tienen suficiente asidero político, siendo que el PRO y el FPCyS, más allá de las diferencias en la fotogenia de sus candidatos, tienen muy buenas relaciones y coincidencias políticas que se expresan en el acuerdo UCR-PRO, en los concejos deliberantes y en las cámaras legislativas provinciales.

 ¿Qué tienen en común cuatro de los cinco candidatos a gobernador?

Tanto Lifschitz (FPCyS), como Omar Perotti (FPV-PJ), Del Sel-Reutemann (PRO-PJ) y Oscar Martinez (Frente Renovador-PJ) son parte del modelo sojero. De allí salen los aportes de sus campañas. Por lo tanto estos candidatos, sus asesores y quienes los sostienen responden directamente a los intereses de las corporaciones que generan súper ganancias a través del monocultivo, el cual está destruyendo a nuestra gente, nuestra tierra y nuestra vida. ¿Qué podemos esperar de cuatro propuestas que defienden y responden a un mismo interés? Como mucho, la diferencia entre éstas radica en cuánto les gusta usar el garrote contra los trabajadores. Los intereses alrededor del “oro verde” (La Soja) no quieren perder ni un milímetro en terreno y por eso se aseguraran poniendo huevos en varios nidos. Sólo así se pueden entender tantas opciones que representan lo mismo, con distinto colores y personeros.

 ¿Hay opción?

Desde hace unos años que hemos logrado crecer y hacer algunas experiencias de participación políticas muy diversas. La más importante fue haber obtenido la personería electoral de la Unión del Pueblo en La Plata y participado en un frente electoral con Patria Grande (FPDS-CN) en el 2013. Las otras experiencias no fueron en pie de igualdad, ya que, al no contar con personería, no tuvimos casi participación en las lógicas de construcción frentista, en las consignas ni en los candidatos. Sólo nos sirvió para ganar experiencia militante que ahora son parte de nuestro acervo.

 En la actual coyuntura electoral nosotros vislumbramos algunas opciones políticas nacionales que caracterizamos como más genuinamente del pueblo y que se pueden dividir en tres grandes grupos: el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT); Patria Grande (unificación del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional y Marea Popular); y la Unidad Popular (Víctor De Genaro) junto al PTP (PCR). Cada uno de estos tres bloques es acompañado por otras organizaciones y pequeños grupos.

 Donde se han proyectado y depositado a nivel nacional las expectativas de la izquierda anticapitalista, es en el FIT. Esto no es casual, ya que este sector tiene una innegable y firme posición ideológica, que les ha servido para mantener y transmitir un planteo anticapitalista. También, cuentan con una sostenida inserción en el movimiento obrero y la clase trabajadora en general, además del movimiento estudiantil.

 En cambio, los otros dos bloques han lavado su discurso, poniéndose a la izquierda del “capitalismo serio”, con la ilusoria y perenne esperanza de dislocar por izquierda al kirchnerismo. Para ello apelan al nacionalismo popular como retórica principal, cuyos resultados electorales están saliendo a la vista.

 Por ello analizamos que es acertada la postura del FIT, y no es menor su aparición en la gran escena Nacional con muy buenos desempeños en Salta, Neuquén y Mendoza. Pero su (hasta ahora) posicionamiento sectario (que tiene diferente grado en los partidos que lo constituyen) ha impedido ampliar su capacidad política y alcance. Ya el año pasado, desde el Frente por la Unidad Guevarista, les planteamos “abrir la cancha”, convocando a un gran frente del pueblo, aprovechando las PASO para una interna abierta con otros bloques y organizaciones de la clase trabajadora y el pueblo. Confiamos que si es real su crecimiento en torno a la clase obrera, estos sectores podrán abrir conciencias y posibilidades.[1]

 En este marco, aún sin personería y sin participación electoral directa, y frente a las próximas elecciones generales en Santa Fe, proponemos enfrentar firmemente a los representantes de los partidos burgueses, responsables del saqueo de nuestra provincia desde hace décadas. De hecho, sabemos que Lifschitz-Binner, Perotti, Del Sel (Reutemann) y Martinez son parte del modelo sojero y no representan los intereses y anhelos del conjunto del pueblo trabajador.

 Por todo esto, apoyamos como gobernador a Octavio Crivaro y a los distintos candidatos del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), por ser consecuentes con una plataforma que rompe con la hegemonía sojera y de las transnacionales exportadoras, planteando una propuesta alternativa al fallido intento de recuperar el capitalismo, ya sea en sus versiones “serio”, “normal” o neoliberal.

Y además, en particular volvemos a apoyar la candidatura a diputado de Carlos Del Frade en el Frente Social y Popular (FSP), porque creemos que su presencia en la cámara de diputados puede expresar lo que en la práctica viene siendo su tarea de periodista: dar lugar a las voces de todos los sectores en lucha de la provincia.

 El desafío con estas fuerzas es superar la mera construcción electoral, trabajando para la organización y participación del pueblo. Porque en la lucha electoral es donde confrontamos a los distintos modelos capitalistas que ha padecido el pueblo y en particular los trabajadores desocupados y ocupados, pero debemos avanzar en constituir otra y superior forma de organizar la sociedad, ampliando los canales de participación popular.

Es en ese marco donde se encuentra nuestra concepción frentista. En ella el frente no termina en la suma de las organizaciones que lo integran sino que deben dar vida a una entidad superior: “el frente”, el cual debe contener a toda la militancia de las agrupaciones miembros, pero fundamentalmente debe dar origen a una identidad política de la cual se pueda sentir parte una enorme cantidad de militantes y activistas que no se sientan plenamente representados por cada una de las agrupaciones integrantes, pero que contengan a todos los afectados por el capitalismo y su injusto sistema social.

Construir la Unión del Pueblo es abonar a esta política, para transformarla y que sea verdaderamente del pueblo.

Rosario, 9 de junio de 2015

Unión del Pueblo y Juventud Guevarista

pronunciamiento JG UP 2015

 [1] https://jgrosario.wordpress.com/2014/12/03/llamado-a-la-formacion-de-un-gran-frente-de-unidad-de-todo-el-pueblo/

Un comentario

  1. […] Por ello analizamos que es acertada la postura del FIT, y no es menor su aparición en la gran escena Nacional con muy buenos desempeños en Salta, Neuquén y Mendoza. Pero su (hasta ahora) posicionamiento sectario (que tiene diferente grado en los partidos que lo constituyen) ha impedido ampliar su capacidad política y alcance. Ya el año pasado, desde el Frente por la Unidad Guevarista, les planteamos “abrir la cancha”, convocando a un gran frente del pueblo, aprovechando las PASO para una interna abierta con otros bloques y organizaciones de la clase trabajadora y el pueblo. Confiamos que si es real su crecimiento en torno a la clase obrera, estos sectores podrán abrir conciencias y posibilidades.[1] […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s